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CASTELLAR DE LA FRONTERA CELEBRA SU DÍA DE ANDALUCÍA CON MENCIONES Y DISTINCIONES ESCOLARES

Castellar de la Frontera celebra 25 años de Menciones de Honor con este plantel de homenajeados.

 

El acto ha comenzado con el reconocimiento al alumnado distinguido con el Distintivo Escolar del Día de Andalucía: Manuela Ramírez Canabal, Juan Vaca Rojas, África Pérez Kastler, Vera Conde Ferreira, Nora Bouhmouch Oncala, Enzo Gómez Arroyo, Mateo Vázquez Gil, Ariadna Machado Blanco, Inés Ruiz Martínez, Dani Rodríguez Coronil, Ana Villanego Fernández, Lucía Ramet Cano, Noa Isabel Reina Lozano y Cayetana Rivas Baladé. Jóvenes que representan el talento, el esfuerzo, la constancia y los valores que construyen el presente y el futuro de Castellar de la Frontera.

Dª Francisca Jiménez Angulo

Nacida en los campos de Jerez y vecina de Castellar desde su juventud, Francisca Jiménez Angulo, “Paqui la maestra”, ha dedicado su vida al servicio de su pueblo desde la educación, la acción social y el compromiso cívico. Maestra vocacional, defensora del afecto como base del aprendizaje, ha formado a generaciones de chisparreros y ha sido pieza clave en iniciativas sociales como Cáritas y el movimiento vecinal. Ejerció además como concejala en la oposición durante 16 años, defendiendo con firmeza mejoras esenciales para la ciudadanía, como la ambulancia para el centro de salud o la guardería municipal. Su trayectoria, marcada por el amor a la familia, la solidaridad y la entrega constante, la convierten en un referente humano y profesional en Castellar de la Frontera.

Dª Rocío Fernández Froissart

Nacida en el Castillo en 1983, Rocío Fernández Froissart encarna la creatividad, el inconformismo y el amor por sus raíces. Artesana del vidrio y joyera, formada en el milenario oficio de la vidriera, ha desarrollado su proyecto artístico en el corazón del municipio, transformando tradición en emprendimiento cultural. Conocida también como Ochío, es ejemplo de mujer emprendedora, comprometida con su entorno y defensora de un modo de vida auténtico y sostenible, llevando el nombre de Castellar de la Frontera más allá de sus murallas.

D. Francisco Corrales Márquez

Natural de Cortes y chisparrero de corazón, Francisco Corrales Márquez ha construido una brillante trayectoria en la alta cocina andaluza, formándose en grandes establecimientos de la Costa del Sol hasta dirigir cocinas de referencia y trabajar junto a reconocidos chefs. Tras una carrera de excelencia, regresó a su pueblo para emprender su propio restaurante familiar, donde convirtió su cocina —especialmente su recordado salmorejo y sus arroces— en punto de encuentro y orgullo local. Profesional cinco estrellas y referente hostelero, ha llevado el nombre de Castellar de la Frontera con talento, esfuerzo y vocación.

Agrupación de Voluntarios de Protección Civil de Castellar de la Frontera

Constituida oficialmente en 2021, la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil ha demostrado en poco tiempo su enorme valor para el municipio. Durante los recientes episodios meteorológicos de extrema gravedad, sus miembros —Juan Coronil Vaca, Abel Muñoa Raga y Jorge Aguilar Sierra— han actuado con responsabilidad, coordinación y vocación de servicio, garantizando seguridad y apoyo a la población. Su compromiso ejemplar refleja el espíritu solidario de Castellar de la Frontera y dignifica el voluntariado como pilar esencial ante la adversidad.

Dª Lucrecia Rojas García

Lucrecia Rojas García, nacida en los campos de la Almoraima, es ejemplo de sacrificio, constancia y emprendimiento. Desde muy joven trabajadora incansable, en 1997 puso en marcha su negocio familiar de pollos asados, convirtiéndolo en un espacio de referencia y encuentro para varias generaciones del municipio. Con más de dos décadas de dedicación diaria, ha construido mucho más que un establecimiento: un hogar abierto donde cada vecino se siente cuidado. Su historia representa la fortaleza de la mujer trabajadora en Castellar de la Frontera.

Dª María Pacheco Rodríguez

A sus 95 años, María Pacheco Rodríguez es memoria viva de la historia local y testimonio de la fortaleza de toda una generación. Llegó siendo niña a Castellar y vivió en primera persona los duros años de la Guerra Civil y la posguerra, contribuyendo junto a su familia a reconstruir la vida en la Almoraima con trabajo, dignidad y comunidad. Madre de ocho hijos, su trayectoria encarna el sacrificio, la resiliencia y el amor incondicional que sostuvieron a tantas familias andaluzas. Su vida es parte esencial de la memoria colectiva de Castellar de la Frontera.